Vimianzo (A Coruña), 7 de enero de 2026
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó hoy que la licitación de la prolongación de la autovía de la Costa da Morte con 5,8 nuevos kilómetros de vía de alta capacidad libres de peajes, supone contar con “infraestructuras más sostenibles, más seguras y más cómodas para los usuarios”: “Un proyecto largamente esperado pero que hoy ya publicamos. Una prolongación de una infraestructura empezada hace mucho tiempo y que ahora da un paso importante y queda para las generaciones”, resaltó el presidente.
Así lo señaló, acompañado de la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Fernández Allegue, durante un acto celebrado para presentar el proyecto de obra del nuevo tramo, comprendido entre Santa Irena (Vimianzo) y la carretera AC-432, que comunica este concello con Camariñas. Unas obras que está previsto que comiencen este mes de julio.
Así, el Gobierno gallego invertirá 36,3 M€ para este nuevo tramo que estará limitado a 100 km/h. Las obras resultan de gran complejidad técnica, ya que incluyen la construcción de dos enlaces y la previsión de un tercero; tres viaductos; seis pasos superiores; tres pasos inferiores; y seis obras de drenaje. La estructura más singular será el viaducto sobre el río Vimianzo, que permitirá el cruce de la vía sobre este entorno y que tendrá cerca de 250 metros de longitud: “Hacer infraestructuras nunca es sencillo, implica un esfuerzo presupuestario importante; pero esta es otra de las ventajas de tener los Presupuestos en vigor”, remarcó Rueda.
Todas estas actuaciones permitirán conectar mejor la zona, reducir los tiempos de los usuarios y seguir proporcionando comodidad y seguridad a los usuarios: “Ojalá que esta decisión sea el principio de muchas más inversiones que hagamos en esta comarca”, apuntó el presidente. En este sentido, el objetivo de la Xunta es darle continuidad al tramo de autovía de la Costa da Morte que se puso en funcionamiento en 2016, con casi 28 kilómetros libres de peaje que comunican los concellos de Carballo, Coristanco, Cabana de Bergantiños, Zas y el término municipal de Vimianzo, hasta Santa Irena.
Congelación de peajes
Alfonso Rueda puso esta actuación como ejemplo del compromiso de la Xunta con ofrecer la mejor movilidad a los ciudadanos, un objetivo en el que se enmarca también la congelación este año de los peajes de esta autovía A Coruña-Carballo (AG-55) y también de la del Val Miñor (AG-57).
Así, en este 2026 estos peajes se mantienen entre los más bajos de España, lo que se traduce en un ahorro real y muy importante para los usuarios, tal y como aseguró Rueda, gracias a “un esfuerzo presupuestario para la Xunta”. En este sentido, un usuario que se desplace de A Coruña a Carballo a diario, ida y vuelta, de lunes a viernes, ahorrará anualmente más de 390 euros, cantidad que se multiplica si el usuario es de familia numerosa hasta los 882 euros.
Además, hoy 8 de cada 10 gallegos viven a menos de 15 minutos de una vía de altas prestaciones y el objetivo de la Xunta pasa por seguir aumentando también el número de kilómetros de vías de alta capacidad de su titularidad.